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martes, 30 de septiembre de 2014

Zé Castro, el central olvidado



Nombre: Zé Castro
Fecha de nacimiento: 13-01-1983  (31 años)
Lugar de nacimiento: Coímbra, Portugal
Posición: Defensa central
Carrera profesional: Académica Coímbra: 3 temporadas; Club Atlético de Madrid: 2 temporadas; Real Club Deportivo de La Coruña: 5 temporadas; Rayo Vallecano: 2nda temporada
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La apuesta de toque y posesión de Paco Jémez en el Rayo requiere jugadores con características muy específicas, como laterales que se sumen bien al ataque (Insúa), un organizador "tocapelotas" en el buen sentido del término (Trashorras), jugadores habilidosos (Kakuta, Bueno, Aquino, etc) o un futbolista con calidad contrastada que se erija como el crack del equipo (Baptistao).  También necesita, como es evidente, centrales con buen trato del balón que permitan una salida limpia desde atrás.  Zé Castro es el especialista rayista entre éste último perfil de jugadores.

Seguido por por los grandes prácticamente desde que debutó en el Académica, Castro fue un habitual en las convocatorias de los seleccionados juveniles de la selección portuguesa. Salió del equipo de Coímbra (del que llegó a ser capitán con tan solo 22 años) rumbo al Atlético de Madrid con 23.  Todo parecía indicar que el equipo del Manzanares era tan solo un lugar de paso para dar el salto a un grande de Europa una vez hubiera alcanzado la madurez, pero la falta de continuidad torció su tan esperanzadora carrera.  Después de su etapa en el Deportivo, donde tocó tanto el cielo como el infierno (ganó la Intertoto y bajó a segunda) aterrizó en Vallecas para suplir la inminente baja de Gálvez.

Zé Castro no es, cómo central, un muro infranqueable.  Ni su tackle ni su capacidad para marcar sobresalen en demasía.  Su remate de cabeza y su colocación son algo mejores, pero aún así es insuficiente para etiquetarlo como un verdadero experto en ninguna de esas dos materias.  Es lo que hace cuando tiene el balón en sus botas lo que lo que le convierte en un jugador especial.  Cuándo recupera la pelota, el portugués no la rifa prácticamente nunca.  Bueno, de hecho sí, porque su porcentaje de acierto en el pase es inferior al de otros jugadores de su posición.  Lo que quiero decir es que Zé no despeja sin más: sus pases casi siempre llevan una intención determinada.  Si no es tocar en corto para construir una salida desde atrás, o bien rompe las líneas de presión del rival pasando raso, fuerte y vertical a un jugador adelantado, o bien sorprende con el pase en profundidad a un delantero de su equipo.  Su calidad como pasador está fuera de ninguna duda: sino arriesgase jamás (hecho que por otra parte le restaría singularidad) sus números de precisión estarían de buen seguro mucho más altos.

Debo admitir que Zé Castro es uno de mis centrales favoritos de nuestra Liga, y que personalmente, considero que está algo infravalorado.  No es extraño teniendo en cuenta la poca continuidad (en parte por culpa de las lesiones) que ha tenido en muchas temporadas.  De hecho, hasta ahora, jamás ha podido jugar 30 partidos completos en ninguna.

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